El perfil del cliente: uno de los aspectos claves para desarrollar la propuesta de valor

Para que nuestros proyectos, ideas y nuevos negocios sean exitosos, es necesario contar con un estudio que nos permita determinar las necesidades, retos y oportunidades que se puedan presentar desde el mercado. Asimismo, este tipo de datos nos acercan a la respuesta de preguntas como: ¿Qué queremos ofrecer? ¿A quién? y ¿Qué valor tiene lo que se ofrece?

Conocer el mercado y, sobre todo, los clientes, es fundamental para el desarrollo de cualquier negocio dentro de nuestra organización; la fidelización del cliente es el principal objetivo de toda compañía, pues es a través de este que podemos generar valor.

Por esta razón, debemos tener claro cuáles son nuestros clientes y generar un perfil a partir de sus necesidades, gustos y objetivos. Para ello es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:

Trabajos: describe aquello que quiere resolver el cliente, tareas a completar o necesidades.

Dolores: enumera aquellos obstáculos, riesgos, malestares o malos resultados que se relacionan con los trabajos; estos pueden ser aquellos impedimentos que se presenten en el desarrollo de dichas actividades, que generen miedos o efectos negativos en los resultados.

Ganancias: define los resultados esperados, los beneficios que buscan o que podrían satisfacer sus necesidades o, incluso, superar sus expectativas.

Estos tres elementos te permitirán obtener una información más cercana de lo que necesita el cliente y generar valor alrededor del producto o servicio que ofrecemos o que estemos desarrollando.

Con el perfil del cliente podremos proponer diferentes alternativas y darle atributos a los productos o servicios para que el cliente genere un vínculo con estos y, más que eso, elija nuestra empresa antes que a la competencia.